Pequeñas foquitas rechonchas & cia
Sí, hay días raros. Días en los que parece que el mundo se apaga. Días en los que no me aguanto ni yo misma. Quizás he estado demasiado tiempo fuera de casa. Necesito ver sus caras otra vez. Mañana es el día, pero se me hará corto otra vez. Y, de nuevo, será una visita incompleta; aún tengo que ver una tercera cara que no se deja ver desde hace más tiempo del que me gustaría. A ella sí que la echo de menos. Y las cosas que hacemos juntas. Cuando estoy con ella todo se resume en revoluciones rusas, linces sonrientes, gaviotas enloquecidas, mantis caníbales,movimientos ciliares y risas. Muchas risas. Pero tenemos todo en contra por lo que parece. Distancia, fechas de vacaciones, tiempo, ganas. Supongo que sigues igual. Espero que sigas igual. Y quiero verte ya.
"Si cierran la mirilla/rompo la ventana"
"Pequeñas foquitas rechonchas y otras historias"
ResponderEliminarA veces las pequeñas foquitas rechonchas ven su pequeña rechonchez y piensan en que quizá tirarse por la ventana sería la solución a todos sus problemas. Otras veces las pequeñas foquitas rechonchas se dan cuenta de que quieren ser mantis y comerse a los foquitos rechonchos (que no pequeños) después de la cópula, aunque no están seguras de que sea con los foquitos rechonchos con quien quieren copular.
Pero al final, y las más de las veces, las pequeñas foquitas rechonchas simplemente deciden emborracharse.
Es lo que tienen las pequeñas foquitas rechonchas. Optan por la solución más sencilla, pequeña y rechoncha.
La verdad es que, en mis historias, las pequeñas foquitas rechonchas solían saltar del vigésimo piso de un edificio y esparcían sus entrañas por el asfalto. ¿Tétricas? Puede. Pero te solían gustar.
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